Hace un año compré un vestido de satén rojo

Hace un año decidí comprar el vestido de mis sueños, pero aún no sabía cual era. Sabía lo que no quería o lo que no encajaba en mi forma de ser y en mi forma de ver la vida.

Cuando tengo una idea en la cabeza, por más que corra siempre me alcanza. Un sinfín de opciones de las que normalmente no suelo preocuparme. La mayoría de mi ropa es usada y tiene más años que un bosque…

Un reto imposible llegaba a mi vida. Encontrar un vestido perfecto para una boda muy sencilla.

Y llegó Estela Grande

Una noche del 2.019 estaba viendo la televisión y ante mí apareció un vestido negro de satén, elegante, sutil, absolutamente bello y muuuuy largo. Vaporoso, de líneas limpias y de un tejido suave, brillante y tenía que ser mío. Era una gala de Gran Hermano Vip y Estela Grande llevaba puesto un diseño de su colección cápsula llamado YUGEN.

Tardé poco en buscar en redes sociales, en San Google y hasta debajo del sofá donde podría conseguir un vestido así para mí. Hasta entonces no tenía información de lo que veían mis ojos, un vestido precioso de satén negro.

Rápidamente encontré los resultados y alucinada me quedé con el resultado. Estela Grande tenía una colección propia y se comercializaba a través de Hinsomnia.

Creí por un momento sufrir de Elefilia ( Parafilia que consiste en Atracción obsesiva por determinados tejidos).

Quiero mi vestido de novia

Y a partir de ahí el único problema que tenía era elegir mi vestido entre una gran variedad de opciones. Una colección de ensueño, vestidos largos, cortos y con unos colores que no puedes dejar de mirar.

Un año después han lanzado una nueva colección que va más allá del satén. Las plumas han dado un cambio a la estética de la antigua colección. La están luciendo Influencers como Melissa Pinto de La Isla de las Tentaciones y acaparan las miradas de todas nosotras.

Nunca antes vimos tanta elegancia y fluidez en un vestido tan precioso y bello.

Pero el año pasado no tuve ese problema ni esa opción, el problema que tenía ya era enorme al encontrarme de frente con esa cantidad de vestidos y la indecisión de no saber cual elegir para mí.

Comprar en Hinsomnia fue facilísimo

Pasar largos ratos mirando y eligiendo el vestido. ¿ Un vestido largo ?  Largo sabía que no por mi estatura, mido 1.53 mts. Sería mucho romper con mi habitual forma de vestir lucir un vestido largo, además que mi idea principal era poder seguir poniéndomelo en otras ocasiones.

Mi vestido no se va a quedar en el armario para siempre. Pero tampoco tengo tantas ocasiones como para ir tan elegante.

Todas mis dudas se disiparon cuando llamé por teléfono y una voz me ayudó con todas mis dudas y preguntas. Me abrió un mundo al decirme que realizan sus diseños a medida y en el color que yo elija. ¿ En serio ? Con lo indecisa que soy yo eso posiblemente sería un problema mayor.

Mi mayor miedo era comprar un vestido por internet de estas características. Miedo a que no me sentase bien, a que después de hacer la inversión tuviera problemas y no fuera lo que veía en la web. Yo no tengo las piernas infinitas de Estela Grande y tengo algunos kilos más que ella jajajjajjajajjaj

Me dió instrucciones de como tenía que tomar mis medidas, elegir color y hacer el pedido. Y además tenía un descuento de 50 € en mi primera compraa !! Yujuu !!!!!!!

Quiero el vestido Iki

Mis queridos padres me ayudaron a decidirme con el modelo y el color. Es arriesgado elegir el rojo para casarte, pero nadie mejor que ellos para darme el empujoncito a cometer ésta locura. Son los que mejor que conocen al fin y al cabo. Así que dicho y hecho, me ayudaron a medirme, envié las medidas e hice el pedido a través de la web de mi vestido Iki.

Y la vida me sorprendió nuevamente al tenerlo en mi casa en menos de una semana. Algo que no puedo transmitir a través de las palabras ni de mi fotografía es el olor al abrir la caja, un perfume suave y que invadía todo. Un olor que no quería que se fuese nunca, nunca, nunca. Aún no conozco la marca del perfume, pero me lo compraría si lo supiera.

Un vestido de ensueño

Tardé más en decidirme que en tenerlo, así es la vida y mis indecisiones. Si en esos instantes no hubiera tenido a mi familia apoyándome, no hubiera tenido esta joya en forma de vestido.

Desde la página web, el packaging y el producto en sí, es de quitar el sueño. La marca no podría tener otro nombre, al tenerlo por fin entre mis manos podía volar, soñar y crecer. Podía ser más femenina, más mujer, más novia y casi hasta más alta !!!!

Nunca había gastado tanto dinero en una prenda. Cualquiera pensará que cuesta una fortuna. No es así, para un vestido de este nivel, con semejante calidad, hecho a medida y en tiempo record, de verdad que no es caro.

Y llegó el Covid

Después de tanto pensar y decidir, comprar el vestido perfecto, guardar el secreto durante meses, llega Marzo de 2.020 y nos trae una pandemia que hace que todo se pare. La boda la teníamos planeada para el 25 de Abril, con muy poquita gente, apenas 23 personas con familia y amigos que vendrían de distintas partes de España. Pero el destino tenía otros planes para nosotros y mi vestido.

Perteneciendo a una comunidad de artistas, no permitieron que no tuviésemos nuestro día especial. Mis compañeros de Dr.Escuela nos hicieron una boda virtual con alumnos de todo el país. Un cura/artista/Mocatriz llamado Jau Herrero que nos emocionó e hizo que naciera una relación que nunca imaginaríamos hasta donde llegaríamos juntas.

 Entre todos nos dieron uno de los días más emotivos de nuestras vidas.

Después de tanto pasado, un año desde que lo compré y una cuarentena, mi mayor temor era no caber en él. La incertidumbre empañó absolutamente todo y finalmente nos casamos el pasado sábado día 12 de diciembre en La Casa de los Navajas ( Torremolinos ) tal y como estaba previsto en Abril.

Cambiamos los testigos la última semana ya que los principales no podían atravesar el país y contamos con la presencia de los 3 mejores amigos que tenemos. Una boda de 6 personas, un concejal y un señor que no paraba de cambiarle en nombre al novio.

Mis padres estuvieron presentes a través de videollamada y todo pasó en cuestión de minutos. Más de un año esperando…a unos pocos segundos…

Y todo pasó, tengo un millón de fotos que editar y sigo soñando despierta con mi vestido rojo de satén.

 

Gracias Hinsomnia por vestir nuestros sueños