Cuando se te mete en la cabeza hacer una sesión de fotos con unas bicicletas vintage cuando tu propio nivel de exigencia es tu peor ayudante, se convierte en cuanto menos, una sesión interesante.

Realizar la imagen corporativa de la marca de tu querido esposo, hacer su Web, el logo, las fotos de sus bicicletas, de sus procesos…un videíto para mostrar como dar vida a sus criaturas, ver al artista In Action y seguir con el proceso desde que la bicicleta estaba inutilizable, hasta que se convierte en una joya trabajada con tantas horas y dedicación. Sin duda alguna, soy una privilegiada al poder vivir esta experiencia y ser testigo del crecimiento personal y profesional, de la lucha por sus sueños y lograr sus metas.

Es una responsabilidad gigante, llevar a cabo el trabajo de hacer el seguimiento y mostrar el gran trabajo de un artista que ensimismado en sus cacharros y que no es consciente de la gran obra que lleva a cabo. El nivel de exigencia de ambos es tan elevado, que nos lleva  a trabajar de forma conjunta desde el respeto, la ayuda mutua, la admiración de uno por el otro y el amor que sentimos por nuestra forma de expresar lo que hacemos.

L.Dolz
Bloguer & Foto

Es un reto hacer fotografía a objetos que a primera vista parecen inanimados, pero conociendo la historia que han tenido, la transformación vista paso a paso en los últimos meses como Frankenstein. Mi intención no es otra que hacer llegar al espectador el gran trabajo de transformación que lleva el querer restaurar un objeto con más de 30 años de abandono total, al que se le ha devuelto su esplendor y usabilidad de su época dorada.

A la hora de fotografiar estas joyas he querido darles el protagonismo que merecen, buscando un entorno a su nivel y que no les reste presencia.

 

 

Resulta complicado conseguir mostrar el detalle a través de una lente, ya que el trabajo de pintura no le hace justicia. Es necesario ver estas creaciones al Sol para poder observar los brillos multicolores de la pintura tricapa con Metal Flake, una locura de purpurina. Ver cómo se han pintado unas rosas con tela de encaje. Una bicicleta Holandesa de estas características, puede tener las mismas horas de trabajo de pintura, que un coche pequeño. Disfrutar con una de estas por la calle, es el disfrute al alcance de unos pocos. No por su precio, que está al nivel que cualquier objeto único en su clase, sino  porque cuando llegamos a ser adultos, olvidamos lo que vivíamos cuando éramos niños. Os puedo garantizar, que subir en una de estas piezas, te lleva a la infancia, a esos momentos de verano cuando eras libre, tenías tu bicicleta, sentías el viento en la cara y una sonrisa en la cara.

  • Muy cómodas, ligeras y manejables
  • Piezas únicas por su diseño exclusivo
  • A medida y a tu gusto
  • A toda prueba para que absolutamente todo funcione por 30 años más.
  • Diseños sencillos o complejos, el límite lo pones tú
  • Estilo y funcionalidad

Si queréis conocer más a fondo el trabajo de este espíritu libre podéis encontrar parte de él en su web jancycles.com

Y si te interesa ver una pequeña parte del proceso de una de las protagonistas que hoy nos ocupan, podéis verlo pinchando aquí.